Marrakech
Comentarios por Gregorio Escudero
MARRAKECH: Lo primero que llama la atención al entrar en Marrakech es el color rosa que parece invadirlo todo: las antiguas murallas almenadas entorno a la medina, los edificios que están en su interior y los edificios modernos del barrio nuevo (conocido como Gueliz), todo ello en distinto tonos del mismo color, un derivado de la tierra roja local. Marrakech se encuentra al norte del Atlas y por ello es muy accesible desde la parte septentrional del país. Es también un punto de partida natural para los viajes hacia el sur, ya que de ella salen dos carreteras espectaculares que cruzan las montañas (por el paso de Tizi n Test para ir a Taurodannt y por el Tizi n Tichka para Ouazarzate y los valles de las Kasbahs).

Marrakech es la joya de industria turística marroquí al combinar un clima perfecto, con monumentos antiguos y joya corre en la actualidad el riesgo de perder su brillantez por causa de la gran cantidad de turistas que, sin querer, destrozan la magia del lugar por su misma presencia. La ONMT dice que hay más de 10 000 camas para turistas en Marrakech y alrededores y esto se nota. El visitante que desee tranquilidad deberá ver los zocos y monumentos principales a primeras horas de la mañana o ultimas de la tarde, dejando la fabulosa plaza de Djmaa el Fna para el atardecer.

El clima de la ciudad está considerado por muchos como uno de los mejores del mundo a excepción de los meses de verano cuando puede ser muy cálido(hasta 38 Cº), aunque nunca húmedo durante el resto del año la temperatura es templada o agradablemente calidad. Llueve muy poco y el aire es ligero y especialmente bueno para los que tienen problemas pulmonares, de oídos, de nariz o garganta. El sol se ve sólo ocasionalmente oscurecido por alguna tormenta de arena que llega de repente y de forma violenta del desierto.


©Carlos Martínez